Hay buenas oportunidades de venta cuando se presenta la obra en exposiciones ya sean colectivas o individuales. Lo interesante, al final, depende de que los invitados a la inauguración se encuentren interesados en alguna pieza en especial. Quienes invierten en arte intentan encontrar una pieza que con el tiempo se revalore cuando la firma del artista haya conseguido un ascenso en el mercado, pero también están aquellos quienes sólo desean añadir una pieza con la que identifican un apego inmediato y esta es indiscutiblemente la verdadera motivación del artista.

También resulta interesante cuando algún visitante extranjero decide llevar la obra a su espacio personal fuera del lugar donde la ha adquirido, dejando al artista con la satisfacción de haber contribuido a la inversión del coleccionista o del simple admirador del arte en general. La naturaleza del traslado de obra a su hogar, es siempre el siguiente reto en la entrega. Pero la máxima satisfacción será verla fotografiada en su sitio final.

Hoy en día, la Inteligencia Artificial presenta los entornos ideales en dónde resolver el mejor sitio para ver colgada una obra. Por ejemplo esta… que por cierto fue vendida en el 2020 y aunque no está en la pared donde originalmente se colgó, la IA presenta su versión del sitio ideal. Muy divertida! Gracias a los clientes que valoran el trabajo de un artista, son quienes nos regalan esa gran satisfacción.